Pensamientos del Libertador "El Patriota"

Publicado en por Socialismo sin Tabu

Id veloces a vengar al muerto, a dar vida al moribundo, soltura al oprimido y libertad a todos.

(Mensaje a los ciudadanos de Nueva Granada, 15 dic. 1872; Vol. II).

 

El titulo de Libertador de Venezuela es para mí más glorioso y satisfactorio que el cetro de todos los imperios de la tierra.

(Mensaje a la Municipalidad de Caracas, 18 oct. 1813; Vol. II).

 

Yo desprecié los grados y distinciones. Aspiraba a un destino más honroso: derramar mi sangre por la libertad de mi Patria.

(Discurso en el Convento de Franciscanos de Caracas, 2 ene. de 1874; Vol. II).

 

Un soldado feliz no adquiere ningún derecho para mandar a su patria. No es el árbitro de las leyes ni del gobierno; es el defensor de su libertad.

(Discurso en el Convento de Franciscanos de Caracas, 2 este, de 1814; Vol. II).

 

Los tiranos no pueden acercarse a los muros invencibles de Colombia sin expiar con su impura sangra la audacia de sus delirio.

(Proclama al Ejército, 13 de feb. de 1814; Vol. II).

 

Para nosotros, la patria es la América.

(Proclama a la División de Urdaneta, 18 nov. 1814; Vol. II).

 

Mi ambición se limita a libertar mi país y a ser estimado como hombre de bien por mis coetáneos.

(Carta a Juan Jurado, 8 dic. 1814; Vol. I).

 

Cualquiera que sea mi suerte en lo adelante, mí último suspiro será por mi país.

(Carta al Pte, de las Pro,. Unidas de la Nueva Granada, 8 may. 1815; Vol. I).

 

Cualesquiera que sean los días que la Providencia me tenga aún destinados, todos, hasta el último, serán empleados en servicio de la América.

(Carta al Pte, de las Pro. Unidas de la Nueva Granada, 8 may. 1815; Vol. I).

 

Amo la libertad de la América más que mi gloria propia; y para conseguirla no he ahorrado sacrificios.

(Carta al Pte. del Gob. General de Nueva Granada. 27 may. 1815; Vol. I).

 

Un americano no puede ser mi enemigo ni aún combatiendo contra mí bajo las banderas de los tiranos

(Carta a Cavero e Hyslop. 2 dic. 1815; Vol. I).

 

Formémonos una patria a toda costa y todo lo demás será tolerable.

(Carta a Luis Brión, 2 ene. 1816; Vol. I).

 

Prefiero un combate con los españoles a disgustos entre los patriotas.

(Carta al Gen. Piar, 19 jun. 1817; Vol. I).

 

Es preferible la muerte a la expatriación.

(Carta al Marqués del Toro, 27 jun. 1817; Vol. I).

 

Lo mismo es para Venezuela combatir contra España que contra el mundo entero, si todo el mundo la ofende,

(Carta a B. Irvine, agente de EEUU. en Venezuela,  7 oct. de 1818; Vol. I).

 

El titulo de Buen Ciudadano es preferible para mí al de Libertador que me dio Venezuela, al de Pacificador que me dió Cundinamarca, y a los que el mundo entero pueda dar.

(Discurso ante el Congreso de Angostura., 15 feb. de 1819; Vol. II).

 

El hombre de honor no tiene más patria que aquella en que se protegen los derechos de los ciudadanos y se respeta el carácter sagrado de la humanidad.

(Carta al teniente coronel español Fco, Doña, 27 agos. 1820; Vol. I).

 

La gloria de la patria es vencer o morir.

(Carta al Gen. Santander, 23 jul. 1820; Vol. I).

 

Sufra Vd. más, y sufra hasta la muerte, que es el destino de los buenos patriotas.

(Carta al Cor. M. Montilla, 27 jul. 1820; Vol. I).

 

¡Adiós Colombia! ¡Adiós Libertad!.. ¿Tan preciosas ambas, cómo debemos perderlas sin llorar lágrimas de sangre???

(Carta al Gen. Pedro Briceño, 23 dic, 1823; Vol. I).

 

¡Mi adorada Colombia!...

(Carta a don Simón Rodríguez, 19 ene. 1824; Vol. I).

 

La Patria es preferible a todo.

(Carta al Gen. José de La Mar, 7 feb, 1821: Vol. II).

 

A ser terrible autoriza el peligro de la Patria y las necesidades del Estado.

(Carta al Gen. B. Salom 10 feb. 1824; Vol. I).

 

Todo lo que comporta mi honor lo he hecho ya por la salud de la Patria; me es imposible sacrificarme hasta el punto de meterme a Nerón por el bien de los otros, y de otros que no quieren ser simples ciudadanos.

(Carta al Gen. Santander, 10 feb. 1824; Vol. I).

 

Mi querida Venezuela que adoro sobre todas las cosas...

(Carta al Marqués del Taso, 25 sept. 1825; Vol. I).

 

Ya me tiene usted comprometido a defender a Bolivia hasta la muerte como a una segunda Colombia: de la primera soy padre, de la segunda soy hijo: Así mi derecha estará en las bocas del Orinoco y mi izquierda llegará hasta las márgenes del Río de la Plata. Mil leguas ocuparán mis brazos, pero mi corazón se hallará siempre en Caracas; allí recibí la vida y allí debo rendirla. Y mis caraqueños serán siempre mis primeros compatriotas. Este sentimiento no me abandonará sino después de la muerte.

(Carta al Gen. Páez, 26 sept. 1825; Vol. I).

 

Boliviano: nombre que me pertenece antes de nacer...

(Carta al Gen. Santander, 21 oct. 1825; Vol. I).

 

Haré cuanto pueda por la América, y después, aunque toda ella perezca, despreciaré todas las ofertas del Universo por mi gloria.

(Carta al Gen. Santander, 21 oct. 1825; Vol. I).

 

Colombia es la palabra sagrada y la palabra mágica de todos los ciudadanos virtuosos.

(Carta al Gen. Urdaneta, 6 agos. de 1826; Vol. I. Y carta al Dr. Mendoza, de la misma fecha; Vol. I)

 

Nosotros no hemos ido al Perú sino a buscar fraternidad y gloria.

(Carta al Gen. Santa Cruz, 26 oct. 1826; Vol. I).

 

Estoy resuelto a todo por Venezuela: ella es mi madre, de su seno ha salido mi ser y todo lo que es mío; a ella, pues, debo consagrar todos los sacrificios, hasta el de la gloria misma.

(Carta al Gen. Páez, 13 nov. 1826; Vol. I).

 

Por Caracas he servido al Nuevo Mundo y a la Libertad, pues debía destruir a todos sus enemigos para que pudiera ser dichosa: mi primer deber hacia ese suelo que ha compuesto un cuerpo y un alma de sus propios elementos, y que en calidad de hijo debo dar mi vida y mi alma misma por mi madre.

(Carta al Gen. Páez, 15 nov. 1826; Vol. I).

 

Mi espada y mi corazón siempre serán de Colombia; y mis últimos suspiros pedirán al cielo su felicidad.

(Carta al Pte. del Senado de Colombia, 5 feb. de 78.17; Vol. II)

 

Nacido ciudadano de Caracas mi mayor ambición será conservar este precioso titulo: una vida privada entre vosotros será mi delicia, mi gloria y la venganza que espero tomar de mis enemigos.

(Proclama a los venezolanos. 4 ju7. de 1827; Vol. II)

 

Cifra toda mi esperanza, reduzco toda mi gloria, diré, en que Colombia reunida en este augusto santuario del pueblo, pronuncie sus votos libremente y fije sus destinos.

(Carta, a .Joaquín Mosquera, 26 sept. 1827 : Vol. II).

 

La suerte de Venezuela no me puede ser indiferente ni aun después de muerto.

(Carta al Gen. Páez; 4 abr. 1828. Vol. II).

 

Mi único amor siempre ha sido el de la patria; mi única ambición su libertad. Los que me atribuyen otra cosa no me conocen ni me han conocido nunca.

(Carta al Gen. Pedro Briceño. 13 abr. 1828; Vol. II).

 

La ley y la justicia están por nosotros; quiero decir, por el bien y por la patria, porque nosotros no tenemos causa sino la República. Perezca yo mil veces antes de tener miras personales ni causa propia.

(Carta al Gen. M. Montilla, 13 abr. 1828; Vol. II).

 

Yo nada deseo en el mundo tanto como hacer a Venezuela todo el bien que dependa de mis facultades.

(Carta a Jerónimo Pompa, 6 agos. de 1828; Vol. II).

 

La gloria es mil veces preferible a la felicidad, y la vindicta de Colombia pesa mas en mis balanzas que los viles goces de la vida.

(Carta al Gen. Sucre, 28 oct. 1828; Vol. II).

 

Venezuela es el ídolo de mi corazón y Caracas es mi patria: Juzgue V. cual será mi interés por su prosperidad y engrandecimiento.

(Carta a José A. Alamo, 26 nov. de 1829; Vol. II).

 

Quisiera tener una fortuna material para dar a cada colombiano; pero no tengo nada: no tengo mas que corazón para amarlos y una espada para defenderlos.

(Carta a José R. Revenga, 17 dic. 1828; Vol. II).

 

La patria exige cada día nuevos sacrificios, y es necesario darle hasta el último aliento de la vida.

(Carta al Gen. Salom, 23 oct. 1820; Vol. II).

 

No me haré acreedor a que la posteridad me despoje del título de Libertador que me dieron mis conciudadanos y que halaga toda mi ambición.

(Carta a Antonio L. Guzmán,6 dic. 1829; Vol. II).

 

Ninguno ama a Venezuela más que yo; ninguno conoce más sus verdaderos intereses, y como el de V. y los míos están íntimamente ligados con el suelo que nos dió la vida y nos dió gloria, debemos formar una liga más sincera y cordial, entre Venezuela, Vd. y yo.

(Carta al Gen. Páez, 15 dic. 1829; Vol. II).

 

No aspiro a otra gloria que a la consolidación de Colombia.

(Mensaje a los pueblos de Colombia, 10 dic. de 1830; Vol. II).

 

Mis últimos votos son por la felicidad de la patria. Si mi muerte contribuye para que ceben los partidos, y se consolide la Unión, yo bajaré tranquilo al sepulcro.

(Mensaje a los pueblos colombianos, 10 dic. 1830; Vol. II).

 

En los últimos momentos de. mi vida, le escribo para rogarle, como la única prueba que le resta por darme de su afecto y consideración, que se reconcilie de buena fe con el general Urdaneta y que se reúna en torno del actual gobierno para sostenerlo.

(Carta al Gen. Justo Briceño, 11 dic. 1830; Vol. II).

 

Todos los recursos y ejércitos victoriosos de Colombia han estado a mi disposición: individual, y la satisfacción interior de no haberle causado el menor daño, es mi mayor consuelo.

(Carta a un amigo de Cartagena, desde Bogotá, en 1830; Vol. II).

 

 

 

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